Felíz Carnaval en rimas! Mi versión - poema de los carnavales venezolanos.

 
 
Sin preámbulo ni justificación, esta iturrima salió sin disfraz!
 
 

Una vez por la Cuaresma – ¡y esto sí que es literal!
es legal en todo el mundo “derraparse” en bacanal.
Desfilando disfrazados en eufóricas comparsas,
desvestidos de pudores, ¡somos sastres de la farsa!
 
 
Así nos vamos “de farra” con previo abastecimiento,
¡malgastando calorías sin ningún remordimiento!
Y apuntar con bombas de agua a tontos inadvertidos
es lo que llaman (algunos)  “¡carnavales divertidos!”
 
 

Los abastos quedan “limpios” y hay sonrisas de cerveza.
Y lograr que alcance el hielo ¡es la más criolla proeza!
Desde el viernes por la tarde al miércoles de ceniza
si no hay “caña” reservada, no vale Master ni Visa.
 
 
Por la parroquia, en carroza, va la reina en tafetán.
Nublada de papelillo, su mano es real ademán:
Un gesto condescendiente; pues, llena de adulación,
sonríe ­– ¡la muy presumida! –, meneándose al ton y al son.
 
 
Y mientras regala besos, va esparciendo caramelos.
Coronada y bien peinada, ha logrado sus anhelos.
Va flanqueada por mil flores del pueblo carupanero
y escoltada por las lanzas de diablos carnavaleros.
 
 
 
Multi-colorida samba, donde prevalecen pitos.
Retumba la algarabía y huele a alimento frito.
Van vendiendo “quemaditos” esos DJ´s  buhoneros
y reinan las lentejuelas, las máscaras y ¡el plumero!
 
 
¡Viva el disfraz de negrita! nostalgia del “buen” cubano.
¿Carnavales sin tabaco? – ¿y sin Baco, el dios pagano?­–
¿Qué haríamos sin ese puente? ¿¡Sin asuetos!? ¡¡¡Sin licencia!!!
Sin ritos, ambivalencias y sin falsas apariencias…