Un ABC en rima a personalidades célebres: Una poesía a algunos personajes históricos famosos y sus obras, al azar y en (des)orden alfabético incompleto.

Un ligero alfabeto biográfico con chispazos de iturrima
 
iturrimándole al Alfabeto de Personajes Famosos
 
  El Gran Duque de A.
 
Con la A de Amaneceres con Algo de Alcohol del puro,
aparece — tras la cena — muy gentil y muy maduro
un hidalgo de alta alcurnia que — por su tersura malva —,
se le honra, en las Iberias, con ¡rango de Duque! y de Alba
 
   Calderón de la B.
 
Entre Barcas llegó al mundo este genio del teatro.
Escritor y dramaturgo y poeta (¡y ya van cuatro!)
Sin contar que era humorista, militar, seminarista,
cortesano, conflictivo, peleoncito y ¡bien bromista!
 
   Sor Juana Inés de la C.
 
Noble musa, poetisa, dramaturga, cultivada.
De la música, las letras y del arte enamorada.
A ¡un convento! fue a entregarle su talento tan fecundo
y de monja (nos confiesa): “¡Yo soy la peor del mundo!”
 
   El síndrome de D.
 
 “Trisomía del par 21”, bautizó Lejeune el mal
de un mutado cromosoma que trae el retraso mental.
Pero quien lo detectara — casi un siglo antes que ése—
fue un británico galeno, con un nombre que entristece.
 
   Heráclito de E.
 
Éfeso, ciudad de Jonia de la griega antigüedad,
vio nacer al gran dialéctico de La Continuidad.
“El fluir ¡es incesante! … y ¡ni te puedes bañar
en un mismo río dos veces!”
¡¡¡No hay como él pa´ exagerar!!!
 
  El Conde de M. 
 
¡No es! el Musiú “del traje”, sino el héroe de Dumás
que simboliza venganza con justicia; y además
todo el que lo vio en la tele — antes de su envejecer —,
sabe que ¡fue cirujano!: el guapo Dr. Kildare.
 
   La Venus de M.
 
Esa estatua de Afrodita es quizás ¡la más famosa!
Del amor y la belleza es greco-romana diosa.
Eso q´ ahora está ¡sin brazos! Era más bella — yo creo —
cuando, íntegra, posaba en sus islas del Egeo.
 
   Teresa de la P.
 
Si gustaba de la vid o era parra-inspiración
sólo saben con certeza sus cañeros de “Tazón”.
¡Esa hacienda inspiradora!, que ha marcado nuestra historia
por ser tierras de Ifigenia y de tan níveas Memorias.
 
   El Pensador de R.
 
La escultura es de un desnudo — y muy heroico — intelectual
ponderando poesía, en una actitud teatral.
Magistralmente lograda por Rodin, al revelarnos
alma, cuerpo e intelecto: ¡trilogía del cultivarnos!
 
   Dulcinea del T.
 
Desmitificando aquella tradición caballeresca,
Cervantes nos trae al Quijote, en cuya obra burlesca
se describe a una virtuosa — de belleza “sin igual”—
Emperatriz de La Mancha: ¡su satírico ideal!
 
  Don Diego de La V. 
 
Con su hacienda en California, patrimonio de linaje,
este noble de la espada ¡nos salvó del pandillaje!
Siendo el negro ¡eterna moda!, desde que Armani lo dijo,
el buen Zorro hubiera sido — de ése — buen cliente fijo.
 
   Rodrigo Díaz de V.
 
Caballero de Castilla, él es El Cid Campeador:
héroe épico de España, de literario valor.
Su epopeya se hizo libro que hay ¡en toda! biblioteca,
dando fama a la Colada, a la Tizona y a Babieca.
 

Y muy de último está…

   El gran hijo de P.
 
Y no necesariamente hay parentesco filial.
Al “lamentarle” su madre hay ¡un grito proverbial!
No hace falta que les diga q´ es quien lleva la batuta
en causarnos ¡solo enojos! de manera resoluta.
 
iturrima alfabética, noviembre ´10