De Sarrazin. Una famila real-mente encantadora y el recuento de otro re-encuentro celebratorio

 

 

 
Queridas Amigas de Gisela,

Quiero compartir con todas ustedes estas imágenes de nuestras inefable Gisela,  junto a su enloquecedoramente adorable familia, en las que se nos ve a todos celebrando tanto la despedida de Sisi y Natalia, como el 83° cumpleaños de su mamá, la indescriptiblemente encantadora Nonna y “Reina Madre”, Edda.

Fabienne y Bernard, unos fabulosos amigos de Kiki -la mayor de las hermanas de Sarrazin-, pusieron a la orden las instalaciones principescas de su bucólico hotel, en cuya cocina, Daniel (el mío) se lució preparando sus acostumbradas y artísticamente decoradas ensaladas; y yo: mi receta improvisada de salmón horneado al Olio di Oliva Vergine, cuya complicada y secreta receta consiste en poner el salmón en una bandeja con aceite de oliva, sal y pimienta, cubrirlo con papel de aluminio (Reynolds or whatever) y ¡zas!, p´al horno como 40 minutos.

El chiste de la cocina lo puso Gisela al quedar -improvisada y repentinamente- a cargo de la preparación de su arroz a la Merideña o mejor digamos que “a la Gisela”. Por pura suerte le salió bien, pero casi nos cuesta las tripas de tanta risa y faltó poco para que la botaran (a ella) de la cocina por sus incontrolables ataques de carcajadas con los que ambas nos doblábamos en dos, y a pesar de los cuales nos salvamos de comer un calderón gigantesco de sopa de arroz insípido.

La conclusión es que,  muy a pesar de Gisela, el menú quedó a salvo y logramos servir una mesa espectacular, divina y oportuna.

Presentes en el almuerzo-homenaje estuvieron: La Reina Madre ¡por supuesto!, vestida de gala y deslumbrando a todos y a todo; su primogénita Kiki, dando las instrucciones del caso y poniendo el orden necesario; su hermana Diana quien, dada su ondulada melena plateada y su porte atlético parece toda una alemana de Berlín para donde, por cierto, se fue tempranito al día siguiente; Patrick el maravilloso vástago heredero de la fortuna familiar, se vino manejando su carro desde Oslo (1800kms) con su cuchura de hijo Noruego, de 5 años, llamado Alexander; y la encantadora compañera, Judit, una mujer agradablemente callada y sonriente a quien ninguna de las loqueras de los asistentes logró sacar de sus cabales (ni siquiera las disparatadas ocurrencias de Sisi, de Diana, ni las mías juntas).

De Natalia, ya Gisela les contará los detalles de su milagrosa y total recuperación. La chama está preciosa! Mide como 1.80, parece una modelo de pasarela. Es dulce e inteligentísima y, en carácter, todo lo contrario de Sisi! Su cabellera recién retoñada, enmarca su carita de ángel, en rulitos brillantes-brillantes y suaveciiiitos, como los de un bebé. De hecho, parece un bebé-querido y gozó un mundo en su viaje por las Europas.

Cierro el cuento porque no me alcanza el tiempo! Mañana salgo a primera hora a otro fabuloso encuentro cristorreyano: esta vez con mi hermana del alma y de patria vasca: la increíble pero cierta ¡Edurne!

Para cuando ustedes lean esto, ya Gisela y Natalia estarán en suelo venezolano.

Disfruten las foticos, que no son más que una mini-muestra de un fantástico encuentro del domingo pasado.
j.

PD: A continuación les transcribo el “Acta” que les preparé a la “Familia Real” De Sarrazin, en alegoría al divertido encuentro. Como hay cosas muy propias de los personajes y del momento, quizás hayan simbolismos que no logré explicar lo suficientemente bien. Así que si les llamara la atención algún aspecto inexplicado de la narrativa, no duden en preguntar.
 

 

 

 

 

 

 

 

 
ACTA REAL
de la
ASAMBLEA GENERAL
de la
NOBLE ORDEN DE CIUDADANOS UNIVERSALES
Celebrada en Boncourt et Montignez, Cantón de Jura, Confederación Helvética, el pasado domingo, 3 de octubre de 2010

La reunión se decretó inaugurada a partir de las 11 de la mañana.

Presente – y de punta en blanco en la Asamblea –, se encontraba el quórum reglamentario para darle inicio oficial a la misma:

En primer lugar, su Alteza Real, la cumpleañera homenajeada: Su Excelentísima Majestad Doña Edda (la Nonna) Covi, en su sublime y divino carácter de Reina Madre y Emperatriz Absoluta, con autoridad indisputable sobre todo sus súbditos presentes o no y demás asistentes a la mencionada Asamblea;  c’est à dire:

La Infanta Doña María Cherokee de Sarrazin-Covi, alias “Kiki”, en su carácter de Ángel-Valkiria principal, Comandante en Jefe y primera-en-línea a la sucesión de la Corona Real de la Noble Legión de las Covi.

La platinada y excelsa Doña Diana (de Médici) de Sarrazin-Covi, aspirante al Virreinato de dicha Orden y Femme Fatale par excellence. Noble Dama ésta quien antes (pero  lo que se llama muuuuy antes) fuera considerada por alguno ser de la “propiedad” de un tal Alvarado, al que –afortunadamente- se lo llevó el viento and good riddance to him too!!!

La Real Princesa del sempiterno Imperio Maya, Doña Gisela de Sarrazin-Covi, alias Sisi (con “s” pronunciada tipo zumbido de avispa y con considerable distancia entre un “si” y el otro): “Si..si”,  Astro circun-navegante de la Asamblea, a quien le fuera otorgado especial permiso para ausentarse de la misma (de vez en cuando), a fin de poder atender importantes asuntos intergalácticos de la Liga Universal de Supernovas, de la cual ella es su Presidenta vitalicia.

Acompañando a la noble dama arriba mencionada, encontramos a su debutante hija: la aún “not-quite” núbil Infanta, Miss Natalia Rodríguez de Sarrazin, Princesa junior y Majestad Suplente del magno evento real, portando en su pecho –como prueba incontrovertible de su rango – el codiciado pen-drive Diamante/Corazón, objeto-emblema que la acredita como Guardiana Real de los Archivos Digitales de su noble estirpe. 

Presentes también, Su Azul Alteza Real, el Príncipe Valiente y vástago D.O.N. Patrick von Norwegen  y ­– a su lado –, su ario primogénito de menor edad: Su Escadinava Excelencia Prinz Alexander (aka “Skål Alex”), King-to-be de Los Sarracenos de la rama de los “del lado de allá” de los Fjords. Ambos adornados por la bella, sonriente y muy callada compañía de la consorte y Gran Duquesa de Budapest, Doña Judit Haute-Couture von Ungarn und den Niederlanden.

Se dejó expresa constancia de la falta que hizo su Real Excelencia la Princesa Mónica de Oregón, ausencia la suya que fuera justificada por sus inevitables tareas y compromisos de Regente en el Nuevo Continente.

Asistieron también al acto, la em-Perra-triz “Dora von der Strasse”.

El Marqués de las Travesuras: Don Daniel (Dennis The Menace) Gmür  y su tropical apéndice, la Marquesa Weisse Blume della Rima Vera.

Presentes estuvieron los siguientes amigos de la familia y testigos de honor:

La joven y bellísima Francesca, Contessa di Venezia; la sabia y sublime nageuse Doña Françoise de La Piscine y su hijo a quien la Asamblea designó Custodio Honorario du Petit Chat.

Por último, los anfitriones del Banquete Real de La Rochette: la Baronesa Fabienne, Amazone et Hotelière; el Caballero, Bernard Mêtre du Four y el joven y canino Haydn.

Las firmas de todos los reales asistentes constan al pie del Acta, en la cual también se dejó constancia de lo siguiente:

La Reina Madre fue homenajeada, consentida, fotografiada, abrazada, alimentada y luego paseada en Carroza Real por sus predios, acompañada de su nieto, el infante Prinz Alexander.

El clima   ­–  más estival que otoñal  ­–  y la temperatura idílica del día, fueron obsequio extraordinario de Dios a nuestra Reina Madre.

Los alimentos del Banquete – de altísima calidad nutritiva y amorosa – fueron condimentados, cocinados, decorados y presentados a la Mesa Real ¡sin quejas!, ni demoras de parte de los nobles comensales, quienes – además – brindaron y bebieron (el néctar de los Dioses, en varios formatos y colores) a la salud de la Regina Maternal en su 83° aniversario de vida planetaria.

Hubo ¡lumpias!, salmones, ensaladas; y “arroces milagrosos”, cortesía del profundo conocimiento culinario de la Princesa Gisela, a quien no le gana nadie en su preparación salvo, quizás, el propio “Uncle Ben” que – lamentablemente – no asistió al evento.

Hubo flores, perfumes, colores, texturas, ternuras, abrazos, dulzura…

Hubo torta de fresas con crema, obsequio de la Pastelería Real del Duque de Delémont, con sus simbólicas 83 lumbres de cera que iluminaron las caras y los deseos cumpleañeros del día.

Por último, no cansados – mas sí enriquecidos –, doce horas más tarde, a la luz de la luna, se despidieron los comensales con besos reales y la promesa de un puntual re-convenir a la misma hora planetaria del próximo 2011.

Firmado y sellado.