Feliz día de la Madre. Acróstico. Un poema para el Día de las Madres. Poesía inspirada en los versos de Andrés Eloy Blanco. Acróstico para las madres en rima de Feliz Día. Versos alegóricos a lo materno en homenaje al poeta venezolano Andrés Eloy Blanco.

 

 
Si yo pudiera escoger por mí mismo mi lugar como poeta, sin que nadie pudiera desmentirme yo sería el poeta de las madres. No hay tema más ilustre, no hay motivo más alto, no hay más pura razón para ser poeta”.
Andrés Eloy Blanco
Cumaná, Venezuela, 6 de agosto de 1897 - Ciudad de Mexico, 21 de Mayo de 1955
 
 
 
FELIZ DIA DE LA MADRE
 
Facultada por la musa
En la efeméride de Mayo
Le dedico a misifusa el homenaje al día de hoy
Incluyendo mis ilusas ocurrencias de soslayo que he
Zampado sin excusa a cargo de Andrés Eloy.
 
 
De Chachopo a Apartadero: es geográfica apertura
Indicando rasgadura en dirección del adiós.
      Si la ausencia de los hijos cuesta más que la cordura, en Los
Andes, cuesta arriba, cuenta lutos muda voz.
 
 
De melancolía de Blanco… a ocurrentes refraneros:
      Se asegura que ser madre es amor sine qua non
¡Evidente, Doctor Watson!: ¡solo hay una! y va sin peros
      la quitada de sombrero en corona de ovación.
 
 
Lo plausible en toda madre es que ¡no hay quien no la aplauda! y a pesar
        de sus errores, vale instinto maternal; y
A la hora del lamento, al llamado viene rauda; y si invocas en plegaria sale
      un grito proverbial.    
 
 
Mientras tanto, vuelvo a Blanco: ¡tan sublime Andrés Eloy!, cuya musa
      dio en La Madre y en poemas como el de hoy; pues
A vísperas del año, el laurel del tic-taquear va a quien se adueñó del pleito
      entre el querer y el amar.
De Chachopo a Apartadero se va contando de a diez; y en
Recuento de pasitos, se remontan los traspiés.
      Y la suma en campanadas da el crecer a tus bebés
      Y en montones de curitas: cada nieto, cada vez…
Es así como en mi rima se resumen tus tramojos:
      en trasnochos y entre apuros y consejos en remojo.
      ¡Nueve meses! a la espera y ¡una vida! ante tus ojos,
      complacieron con la “M” (de embarazo) tus antojos.