13 de enero. Un día como hoy en 1966, los Beatles lanzan su canción “Yellow Submarine” Una rima psicodélica que empieza en amarillo y termina en feliz morada. Partiendo de la premisa filosófica de que, mientras vamos viviendo, (¡todos!) vamos cantando (cual) en un submarino (o cualquier otra nave) amarilla (o de cualquier otro color)…

 

 “We all live in a yellow submarine”
 
La canción de los Beatles, “Submarino Amarillo”, está cumpliendo 47 años. Inspirada por quienes hicieran historia musical, hoy quise rimarle al aniversario algo original. De ahí a hallar melódica incidencia en el canto del “Pajarillo” venezolano, ¡es un mero chapuzón ultramarino! Perdonen si es traído por los cabellos, pero estamos celebrando eras en las que ¡las melenas reinan! Con el perdón del Turpial…
 
 
De cómo la vida bajo un submarino amarillo exhorta mi Alma Llanera
 
Te voy a contar un cuento que, asociando “ala” y “lar”,
al zarpar en A-marillo cae en la mar del tararear.
 
Amarillo es el navío que en bobísima canción
ha albergado ¡disparates! en lenguaje de abstracción.
 
Mas…
 
¿Porqué submarinismo? (se preguntan ¡con razón!)
Con ¡tanta nave-astronauta!, de espacial navegación.
 
Con ¡tan lindos condominios!
y en ¡¡buena!! urbanización…
y ¡tan lujosos veleros!
¡¡yates!!
y hasta ¡motor-home!
 
Si es por puro estrafalario… ¡se podrían pintar con rayas!
o con pico de tucanes o plumas de guacamayas.
 
Pero el cuento es que esta nave debutó fue ¡de amarillo!
y con ello se asemeja de algún modo ¡al pajarillo!

Me refiero a ¡ese tan nuestro!: “Pajarillo-pajarillo
que vuelas por mi ribera” con su rítmico estribillo.
 
Evocando al “Pajarillo” ¡flúyeme el alma en canción!
áureas nostalgias en gotas: ¡lagrimas de cincuentón!
 
¡Fluyen! ¡Vuelan! y – rasando – caigo en cuenta que la clave
yace en ¡tonos de amarillo!, que le da al sentir su n(ave).
 
Por eso es que, sumergida y transportada en emoción,
bajan mares de Turpiales, riberando al corazón; y
 
Anidándose en mi tesis – ambarina en su apertura –,
la morada ultramarina da a ornitología ¡locura!
 
Y así, alada, mi morada subacuática en vaivén  
ha inspirado, en tontos cantos, a vivir ¡la mar de bien!
 
 
“All together, now!
We all live in a yellow submarine…”